No tengo un proyecto, ni
tampoco unos objetivos claros. Ni tan solo tengo un nombre. Solo sé
que me apasiona el género fantástico, especialmente la ciencia
ficción. Por lo tanto me gustaría compartir con vosotros/as cosas
referentes a este género, literatura y cine principalmente.
Hace un tiempo comentaba
con Miquel, conocido como @Qdony en los ambientes tuiteros y regentador del excelente blog La biblioteca de Ilium,
que cuando uno termina un libro es deseable llevar a cabo una labor
de reflexión escrita. Se trata de un ejercicio que te da una cierta
perspectiva y te ayuda a poner en orden tus impresiones sobre la obra
leída. Personalmente en las ocasiones que lo he hecho ha valido la
pena. El caso es que me preguntó ¿Por qué no compartirlo?
Por otra parte, si he
disfrutado, si me he enriquecido con la lectura de un libro o el
visionado de una película, bien se merece esta reflexión publicada,
a mi entender a modo agradecimiento. Además, considero que también
estoy en deuda con el prójimo; esto es, con las redes sociales. No
estará de más que devuelva algo de lo recibido.
Debo confesaros que
tengo bastantes reservas, relativas en parte al nivel que uno observa
en otros blogs de temática afín, dudas sobre la lengua que voy a
emplear (mayoritariamente el castellano, creo) o sobre si seré capaz
de mantener una cierta periodicidad... Pero no quiero agobiaros con
mis cavilaciones. Simplemente, mis disculpas por los errores que
podáis encontrar en este blog, el cual anticipo que estará “en
construcción” al menos durante algún tiempo. Seguramente aquí
encontraréis expresiones incorrectas e incluso alguna falta; y
también alguna catalanada de vez en cuando pues esta es mi
lengua materna. Lo único que puedo decir es que procuro mejorar.
Por coherencia no me veo
cualificado para hacer una crítica literaria, por más truño que
sea la obra a comentar. Sin embargo me considero un buen aficionado y
creo que mi opinión sí que es válida. Por tanto lo que vais a leer
serán mis impresiones sobre determinada obra; esto sí, impresiones
críticas si llega el caso. El día que escriba mi propio
truño algo que considere decente quizás entonces me
convierta en un crítico implacable pero lo dudo, simplemente no es
mi estilo.
En fin, que no puedo
decir a donde me llevará este blog, ni tan solo si me llevará a
alguna parte. Escribo por que siento ganas de hacerlo. Y lo
que es más importante, citando a Henry Mintzberg: Escribo en
primer lugar para mi mismo, así es como aprendo. Esta
regla de oro sigue siendo válida aquí. Más si cabe cuando lo voy a
compartir con vosotros.
Casi se me olvida. Por
descontado estaré muy agradecido por vuestros comentarios,
sugerencias, críticas o lo que os venga en gana aportar.
En
fin, como dice una persona muy querida: Listos o no, ¡Allá
voy!